Ruta por los Valles Pasiegos y los más Verdes de Cantabria
La Ruta por los Valles Pasiegos y los más Verdes de Cantabria es un viaje entre montañas, prados y pueblos que parecen detenidos en el tiempo. Naturaleza, tradición y paisajes de postal te esperan en una de las zonas más auténticas del norte de España.
Cantabria 
y
Castilla y León 
580 Km | 2-3 días | Unquera | San Pedro del Romeral |
Contenido
Valle de Liébana
Iniciamos el recorrido de esta Ruta por los Valles Pasiegos y los más Verdes de Cantabria en la localidad cántabra de Unquera, famosa por sus corbatas, dulces tradicionales de hojaldre, que obligadamente debemos saborear.
A los pocos kilómetros cruzaremos el pueblo asturiano de Panes, para internarnos el largo Desfiladero de la Hermida, frontera oriental del macizo de los Picos de Europa. Podemos desviarnos unos kilómetros para tener nuestra primera visión del Parque Nacional desde el mirador Mirador de Santa Catalina, ya en Cantabria.

- Os recomiendo de forma especial alojaros en el Hotel Rural Villa Elena en Panes. Además de un establecimiento perfectamente decorado de forma rústica, muy cómodo y con una vistas increíbles a los Picos de Europa, el trato es muy personalizado, intentando en todo momento tu estancia sea perfecta.
Cuando estemos en la mitad del Desfiladero de la Hermida, nos desviaremos a la izquierda para visitar la pequeña Iglesia de Santa María de Lebeña, principal monumento prerrománico de Cantabria y parada para los peregrinos que realizan el Camino Lebaniego.

Continuando la misma carretera nacional llegaremos a Potes, la más importante población del Valle de Liebana. Dentro de su Villa, declarada Conjunto Histórico-Artístico en el año 1983, debemos visitar la Torre del Infantado, el paseo por el río Deva y recorrer sus estrechas calles, entre otros muchos atractivos.

Abandonando Potes en dirección Fuente Dé, a los pocos minutos veremos la desviación del Monasterio de Santo Toribio de Liébana, donde se custodia la reliquia del Leño de la Cruz, que según la tradición es una parte de la cruz donde Jesucristo fue crucificado. Aunque la historia del monasterio se remonta a muchos siglos atrás, este fue restaurado casi por completo en los años 60.
La aldea de Mogrovejo es un pueblo formada por casas de estilo tradicional montañés, tiene además de fondo los paisajes de las cumbres de Picos de Europa, por lo que pasear por sus calles es un autentico lujo para la vista.
Es tal su carácter de pueblo de montaña, que aquí se rodaron escenas de la película «Heidi», simulando paisajes del Tirol en los Valles de Cantabria.

Continuamos la carretera paralela al rio Deva, por el Valdebaró, hasta su final, donde se encuentra el circo glaciar de Fuente Dé, una de las estampas más impresionantes de esta Ruta por los Valles Pasiegos y los más Verdes de Cantabria, por su gran dimensión y por la altura de las cimas que lo rodea.
Desde aquí podemos tomar el teleférico, que nos elevará más de 750 metros en pocos minutos, hasta el mirador que nos permitirá la visión del circo desde arriba y andar hasta el refugio de montaña de Fuente Dé.

El Parque Nacional de los Picos de Europa se encuentra situado en la Cordillera Cantábrica, su superficie pertenece a las las provincias de Asturias, León y Cantabria. En el año 1918, su macizo occidental fue declarado Parque Nacional de la Montaña de Covadonga, siendo éste el primero que fue declarado en España con esta figura de protección.
Retornaremos por la misma carretera que nos devolverá de Potes, y desde aquí tomaremos dirección al Puerto de San Glorio, en el límite de Cantabria, esta es una carrera de montaña entre Valles de Cantabria, en la inicialmente se encuentra envuelta en espesos bosques de pinos y robles, para más adelante, debido a la altura, convertirse en un paisaje rocoso y de pastos de de alta montaña.
Durante el recorrido de subida nos encontraremos varios miradores en los que podemos obtener fantásticas fotos del Valle de Liébana, de los cuales el más frecuentado en el Mirador del Corzo, denominado así por la escultura que allí se encuentra, siendo ésta una réplica de la que después nos encontraremos en el Valle del Saja.

Si las vistas desde el Puerto de San Glorio (1.609 m) son fantásticas, más aun lo son las que obtendremos si ascendemos al Collado de Llesba (1.670 m), por un estrecho camino asfaltado de 2 km que se inicia en el mismo puerto. Al final existe un pequeño aparcamiento, continuando andando hasta el mirador, donde existe un escultura de piedra de un gran oso.
Descenderemos el Puerto de San Glorio por la misma carretera hasta llegar de nuevamente a Potes, y una vez rebasada la población tomaremos dirección a Palencia. Inicialmente este trayecto transcurre por el Valle de Pesaguero, en el cual se encuentra la pequeña y pero muy interesante de visitar Iglesia de Santa María de Piasca.

La Montaña Palentina
Abandonado el valle empezamos el ascenso al Puerto de Piedrasluengas (1.355 m) primero por una carretera ancha y en buenas condiciones, y posteriormente estrecha y de estado mejorable. En el puerto hay un mirador que nos ofrecerá una magnificas vistas del Parque Natural de la Montaña Palentina, el cual recorreros en los siguiente kilómetros en dirección sur.
Este espacio protegido tiene picos que sobrepasan los 2.500 metros de altura y conforman un singular relieve a base de fantásticas agujas, impresionantes precipicios y profundos valles.
Nuestras dos siguientes paradas tienen un interés cultural y religioso. La primera es la Iglesia rupestre de Santa María de Valverde, pequeña construcción religiosa, que como su nombre indica se encuentra ubicada en el interior de una cueva, no siendo ésta la única en la zona, pero sí la mejor conservada.
La segunda parada es el Santuario de Montesclaros, enclavado en un lugar privilegiado, tranquilo y silencioso en mitad de la montaña de la comarca de Campoo.

Alto Campoo y Valle del Saja
De aquí nos dirigiremos a la población de Fontibre, para visitar el Nacimiento del río Ebro. Parque periurbano donde podemos visitar la Fuentona donde surge el río más caudaloso de España y que tras recorrer siete Comunidades Autónomas desemboca en el Mediterráneo.
Aunque tradicionalmente se considera que el Ebro nace en Fontibre, estudios recientes han revelado que las aguas que manan de la Fontana proceden casi en su totalidad del río Híjar, por lo que su verdadero origen se encuentra en las fuentes de este río, en el Valle del Alto Campoo.
En los siguiente kilómetros conoceremos el amplio Valle del Alto Campoo, en una carretera quizás demasiado buena y ancha, para la altitud de los puertos que vamos a atravesar, ello es debido por ser el acceso a la estación de esquí que lleva el nombre del valle.

El primer puerto en ascender será el El Henar (1.470 m), y una vez lo hayamos rebasado quizás nos encontremos con los mejores paisajes de este valle, verde, ancho y coronado por altas montañas en forma de agujas.
El puerto de Braña Vieja (1.580 m) no tiene mucho interés, ya que se encuentra justo al inicio de la urbanización de la estación de esquí, perdiendo el paisaje su atractivo natural por las edificaciones y los remontes que allí se encuentran.
Desde la estación de esquí continuaremos por una estrecha carretera asfaltada hasta llegar al Collado de la Fuente del Chivo (1.992 m), donde se encuentra una explanada que hace las funciones de aparcamiento. Desde el collado tendremos espectaculares vistas tanto al Valle del Alto Campoo por un lado, como a los Valles del Saja y del Nansa por el otro.

Retornaremos por la misma carretera hasta Reinosa, para continuar la Ruta por los Valles Pasiegos y los más Verdes de Cantabria en dirección norte, por una carretera que nos sacará una sonrisa en su trayecto ascendente, de curvas rápidas, relativo poco tráfico y buen agarre al ser de montaña.
Hasta llegar al Puerto de Palombera (1.252 m), señalado por un monolito antiguo de piedra, lo que nos indica su importancia en el pasado como vía de comunicación entre valles. El paisaje en la parte alta del puerto se reduce a amplios pastos donde las vacas pastan libremente.

No tardamos en el descenso en entrar el el Valle del Saja, incluido en el Parque Natural Saja-Besaya, donde la carretera es literalmente engullida en un denso bosque de robles y hayas, que no solamente no nos dejará ver el paisaje, sino que nos impedirá disfrutar de los rayos de sol en muchos kilómetros. Un buen lugar para descansar y hacer fotos es el Mirador de la Cardosa, en el que nos encontremos una escultura de corzo que nos resultará familiar.
El Valle del Saja, en su curso medio y alto también recibe el nombre de Valle de Cabuérniga, mientras que su curso bajo es conocido como el Valle de Cabezón, ambas denominaciones son debidas a los nombres de las poblaciones más importantes localizadas en su territorio.

Nuestras siguientes paradas tendrán como fin conocer dos de los pueblos mas bonitos de Cantabria: Bárcena Mayor y Carmona.
Cada uno a un lado del Valle de Cabuérniga, localizados en enclaves rodeados de montañas y amplia naturaleza, habiendo conseguido ambos mantener la arquitectura tradicional montañesa en la casi totalidad de sus casas.

Recorrer las calles de ambas aldeas supone trasladarnos a un ambiente rural, donde el ganado y las pequeñas huertas han sido el sustento de sus habitantes durante años, e incluso siglos, hasta la llegada del turismo, que aunque no ha hecho grandes estragos, hoy se ha convertido en el motor de su economía.
Quizás Bárcena Mayor se encuentre más cuidado, también recibe mayor número de visitantes, mientras Carmona aun mantiene casi intacta su esencia rural. En cualquier caso la visita a ambos es obligada si viajamos por este valle cántabro.

Valles Pasiegos
Abandonamos el Valle del Saja, para atravesar la zona norte de Cantabria y llegar a Santillana del Mar, localidad monumental como pocas.
Su centro histórico se encuentra formado por edificios de los siglos XIV al XVIII, donde la Colegiata de Santa Juliana es su exponente más conocido.

Liérganes es una de las localidades más importantes de la comarca de los Valles Pasiegos, y que nos servirá de acceso los mismos.
Su centro declarado conjunto histórico-artístico en el año 1978, concentra una valiosa arquitectura clasicista de los siglos XVII y XVIII, fruto del auge económico en estos siglos.
Una vez visitada esta joya cántabra, nos adentraremos en los Valles Pasiegos, formado por las cuencas de los ríos Pas, Pisueña y Miera que responden a la perfección a la imagen más difundida de Cantabria: valles intrincados con pastizales que se pierden en el horizonte.

Potes, Mogrovejo, Barcena Mayor, Carmona, Santillana del Mar y Liérganes han sido reconocidos como unos de Los Pueblos más Bonitos de España. Este reconocimiento es parte de la convicción y necesidad de poner en conocimiento de todo el mundo los maravillosos pueblos que salpican la geografía española y del objetivo de promocionar las zonas preferentemente rurales y de pequeños municipios.
Asociación Los Pueblos Más Bonitos de España
Nuestra primera incursión en los Valles Pasiegos es a través del Valle de Miera, siendo el más agreste de los tres. La parte media del valle está dominado por grandes bosques de hayas y encinas, donde asoma la roca desnuda con marcados relieves.
En la parte más alta del valle se aprecia la clásica forma de valle glaciar como resultado de la acción modeladora del hielo, estando el terreno tapizado de pastos verdes, regalándonos unos paisajes de increíble belleza que nos harán detener la marcha para contemplarlos, una y otra vez.
La carretera que recorre el valle nos llevará al Portillo de Lunada (1.350 m), en el límite de Cantabria con la provincia de Burgos, el cual descenderemos en un divertido trayecto, para llegar a las comarca de Las Merindades.

Una vez hallamos alcanzado la población de Espinosa de los Monteros, tomaremos dirección Oeste para ascender hasta el Puerto de las Estacas de Trueba (1.154 m), no resultando complicada ni larga la subida, debido a la altitud en que ya se encuentra la meseta castellana.
Una vez sobrepasado el puerto es cuando empieza la verdadera diversión, accediendo al Valle del Pas, de nuevo en la comarca de los Valles Pasiegos, que combina los prados siempre verdes con el bosque de robles y hayas que ocupa las zonas de mayor pendiente. Área eminentemente rural, donde la ganadería es su motor económico.
Terminamos nuestra Ruta por los Valles Pasiegos y los más Verdes de Cantabria en la aldea de San Pedro del Romeral, en pleno Valle del Pas, con la sensación de habernos dejado muchas cosas de ver, y deseando volver a visitarlos en una nueva ocasión.
Tanto los Sobaos como las Quesadas pasiegas son dulces originarios de los Valles Pasiegos, donde la leche y la mantequilla de las vacas que pastan por sus verdes valles les diferencian, convirtiéndolos en productos únicos tanto en sabor como en calidad.


