Ruta de la Plata por Extremadura y Andalucía: guía para hacerla por carretera
La Ruta de la Plata por Extremadura y Andalucía ofrece un viaje por carretera lleno de historia, paisajes y pueblos que enamoran. En esta guía comparto las mejores paradas y consejos para que tu ruta sea fácil, cómoda y memorable desde el primer kilómetro.
Andalucía 
y
Extremadura 
580 Km | 2 días (*) | Puerto de Béjar | Sevilla |
Contenido
Vía y Ruta de la Plata, que no es lo mismo
El origen de la Vía de la Plata son dos calzadas romanas que unían las ciudades de Emerita Augusta (Mérida) y Asturica Augusta (Astorga). Aunque su denominación no es de la época de este imperio, sino que parece que fueron los árabes los que bautizaron este camino como “balata” o enlosado, y por similitud se le nombró como Plata por su similitud en castellano.
Un gran auge, ya con el cristianismo, sufrió la Vía de la Plata al convertirse en uno de los caminos más transitados de peregrinación a Santiago desde sur de España. Ya desde estos tiempos la vía se amplió a Sevilla y llegaba fundamentalmente a hasta la localidad de Granja de Moreruela, donde los peregrinos la abandonaban para tomar el Camino Sanabrés.
La denominación de Ruta de la Plata, para diferenciarse de la de Vía, parece surgir con la construcción de la N-630 entre Gijón y Sevilla, incluida en el Plan Peña de 1940, que se convertía en el gran eje de comunicación por carretera del occidente de España, uniendo importantes capitales de provincia como Oviedo, León, Zamora, Salamanca, Cáceres y Sevilla, aunque dejando fuera a la población de Astorga

En 1983 se inauguró el primer tramo de la A-66/AP-66, oficialmente denominada, esta vez sí, «Ruta de la Plata». El trayecto completo de esta carretera de alta capacidad tardaría en unir Gijón con Sevilla más de de 30 años, de esta forma en mayo de 2015 quedaría inaugurado el último tramo, convirtiendo esta autovía en la segunda más larga del país, después de la A7.
Quizás lo más interesante de la Ruta de la Plata es que en todo su trayecto conviven tanto la autovía A-66 con la carretera convencional N-630, permitiendo utilizar esta última para los trayectos más tranquilos, turísticos o en bicicleta, además de estar acondicionado el Camino de Santiago de forma paralela, estos trayectos son promocionados por Asociación Red de Cooperación de Ciudades en la Ruta de la Plata.
En esta última etapa recorreremos la Ruta de la Plata por Extremadura y Andalucía, donde la combinación entre lugares de interés, sobre todo de la época romana, ciudades monumentales y paisajes de dehesas es perfecta.
¿Cuándo realizar la Ruta de la Plata completa? Esta es una excelente pregunta, ya que debido a las climatología no es aconsejable realizarla ni en verano, por las altas temperaturas en el sur, ni en invierno, debido a la bajas temperaturas en el centro y alta probabilidad de lluvias en el norte. Lo mejor es primavera u otoño eligiendo cuatro días que no pronostiquen abundantes lluvias en Asturias

Valle del Ambroz, entrada de Extremadura
Ya en Extremadura descenderemos algunas divertidas curvas del Puerto de Béjar hasta llegar a Baños de Montemayor, donde nada más entrar nos recibe la curva más famosa de la Ruta de la Plata, los que tenemos ya una edad y hemos recorrido esta carretera antes de existir la autovía, recordaremos este punto siempre con retenciones debido a los giros de los camiones.
Esta población es famosa por sus balnearios, que ya existían en la época del Imperio romano, hoy están en pleno auge. Es curioso ver paseando por la calle visitantes en chanclas y albornoces.

En las ultimas casas existe uno de los vestigios de la calzada romana “Vía de la Plata” y un miliario, columna de piedra que se disponía cada milla romana, aproximadamente 1.481 metros, que era la distancia de 1.000 pasos, estos fueron los antecesores de los mojones de las carreras.
No podemos dejar de visitar el Barrio Judío de Hervás, declarado en 1969 como Conjunto Histórico Artístico se compone de un conjunto callejuelas estrechas y casas con entramado de madera de castaño y adobe.
Lamentablemente las laderas medias y altas del Valle de Ambroz han sido afectadas gravemente por el incendio de la Jarilla declarado en el verano del 2025. Espero que el territorio se recupere rápido y en pocos años podamos disfrutar de nuevo de estos magníficos paisajes.

Nos desviamos de la N-630 varios kilómetros para visitar Granadilla, una antigua villa amurallada de origen feudal. Hasta 1960 era un pueblo importante, capital de la comarca de Tierras de Granadilla y cabeza de partido judicial.
Ese año fue expropiado por el Estado y desalojado totalmente al convertirse en zona inundable del embalse de Gabriel y Galán. Hoy en día sigue sin estar habitado por este motivos aunque nunca han llegado a estar inundadas sus construcciones.

Desde 1980 se encuentra declarado Conjunto Histórico Artístico desde 1980, y sus casas, aunque restauradas, mantienen la arquitectura tradicional de pueblo medieval, encerrado por su muralla y con su Castillo, compuesto de una sola y alta torre, como lugar más interesante y símbolo de la localidad.
Regresamos al Valle de Ambroz, por la localidad de Villar de Plasencia, desde la cual iremos ascendiendo los Montes de Tras la Sierra, en una vía alternativa al Puerto de Honduras, en un trayecto tremendamente divertido y de espectacular paisaje.

Valle del Jerte y Plasencia
Hemos accedido al Valle del Jerte, uno de esos sitios de ensueño. Las partes más altas son forestales, con monte bajo y bosque mediterráneo, a medida que vamos descendiendo empiezan a aparecer los bancales de cultivo donde los cerezos son los verdaderos protagonistas.
El paisaje es amplio y espectacular en cualquier época del año, pero visitarlo con los cerezos en floración es todo un espectáculo.
En nuestra breve visita pararemos en el Mirador de la Memoria, en el cual además de suministrarnos unas maravillosas vistas, está decorado con esculturas de Francisco Cedenilla Carrasco que hacen referencia a la memoria de las víctimas de la guerra civil española

Tras esta parada descendemos hasta la parte más baja del valle, por donde transcurre el río Jerte, hasta llegar a la ciudad monumental de Plasencia, la que se puede considerar como la capital del norte de Extremadura.
En esta localidad se debe dedicar un buen rato, podría ser incluso el destino de un viaje, por las cantidad de lugares que visitar como son su Plaza Mayor, donde se encuentra el edificio singular del Ayuntamiento, sus Catedrales, la Vieja y la Nueva, y pasear por sus calles donde encontraremos numerosos palacios y grandes iglesias, lo que nos indican la importancia que ha tenido esta población y que sigue teniendo.

Descubriendo el Tajo más natural
En la confluencia de los ríos Tajo y Tiétar se encuentra el Parque Nacional de Monfragüe, caracterizado por poseer uno de los bosques de árboles y matorrales mediterráneos mejor conservados de Europa, todo ello en un paisaje de gargantas y cañones formados por estos dos ríos.
Pero es la observación de aves como el águila imperial ibérica, el buitre negro y la cigüeña negra lo que lo hacen más famoso, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.

En el Mirador del Salto del Gitano podemos observar casi todos los días el vuelo de buitres por encima de nuestras cabezas, además de un paisaje abrupto y espectacular.
Una vez salimos de los límites del espacio protegidos entraremos en una zona de espectaculares dehesas con encinas de un tamaño y edad que difícilmente podremos observar en otros sitios. El Mirador del Tajo es un buen sitio para descansar y ver la amplia anchura del cauce por este paraje

Embalse de Alcántara, recuerdos de la N-630
Los que hemos recorrido la N-630 por “obligación”, entiéndase antes de la construcción de la A-66, siempre tendremos en nuestra memoria los puentes y la imagen del inmenso Embalse de Alcántara, del cual bordeamos su parte final, en un tramo lleno de curvas, que hoy describimos como tremendamente divertido.
El Embalse de Alcántara (en verdad Alcántara II) posee su presa justo al lado del puente romano de Alcántara, lo que ya nos indica la gran superficie que ocupa. Ostenta hoy el segundo lugar en tamaño, después del de la Serena, también en Extremadura.

Bordeando el embalse, llegamos a la población de Garrovillas de Alconetar, cuyo mayor atractivo es su Plaza de la Constitución, con una dimensión extraordinaria superior a los 4.000 m².
Aunque sin duda lo que nos llama más la atención son las viviendas que la rodean, sin ser iguales todas conservan el mismo estilo, dos plantas con una galería en la superior, y soportales arqueados con columnas de granito, siendo las más antiguas del siglo XV.
La población de Garrovillas toma el sobrenombre de Alconetar en 2001, como tributo a la población de este nombre, de origen romano, que fue cubierta por la aguas del embalse de Alcántara, del que se ve claramente la torre del homenaje de su Castillo árabe.

Cáceres, una joya en la Ruta de la Plata
En Casar de Cáceres podemos visitar su arquitectura popular bien conservada así como su Iglesia y su plaza de España. Pero es sin duda los quesos de la Denominación de Origen Torta del Casar, de una extraordinaria calidad y de esta localidad originarios, los que ha situado a esta población internacionalmente en el mapa.
Y llegamos a una de las ciudades de España con un centro histórico más extraordinario y mejor conservado, por algo ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, me refiero sin duda a Cáceres.

La importancia del centro histórico de Cáceres radica tanto en su perfecta conservación, con decenas de palacios e iglesias, la judería e incluso restos del Imperios romano, que se mantiene intactos desde hace siglos, por lo que pasear por ellos nos devuelve a la Edad Media.
Pero también nos sorprende lo amplio de su conjunto, que lo hace único en España y quizás en el mundo entero.
- En el centro de Cáceres, para saborear una cocina tradicional extremeña con la máxima calidad de productos, os recomiendo ir a Restaurante El Figón de Eustaquio, será toda una experiencia en la que seguro, como me pasa a mí, repetís más de una vez.
Recomiendo en esta Ruta de la Plata por Extremadura y Andalucía hacer coincidir una tarde en esta maravillosa ciudad y conocer su centro histórico en profundidad, no os defraudará en absoluto.

Entre capitales de Extremadura
Se inicia a la salida de Cáceres una parte que quizás sea la menos excitante la Ruta de la Plata por Extremadura y Andalucía, abriéndose numerosas rectas, eso sí rodadas de los ejemplos más típicos de paisajes de dehesa extremeña.
Al llegar al Cruce de las Herrerías, importante lugar de descanso en el pasado, por encontrarse estratégicamente situado, tomaremos rumbo a Alcuescar, para allí seguir las indicaciones de la Iglesia de Santa Lucía del Trampal, que se encuentra en mitad de la dehesa.

Esta iglesia es de esas joyas poco conocidas que nos sorprenden de España. Es el único templo prerrománico que permanece en la mitad sur de la Península Ibérica, su origen se remonta a los visigodos, es decir anterior a los árabes, a quienes se le atribuye su finalización.
La Embalse romano de Proserpina, que suministraba agua a la Mérida romana, es una obra del siglo I y II d.C. que se ha conservado hasta nuestros días, eso sí con modificaciones posteriores a su construcción original, y nos avisa de la gran importancia que tuvo esta ciudad en aquel imperio.

Mérida, el inicio romano de la Vía de la Plata
Mérida es la tercera ciudad de importancia en Extremadura, siendo la capital de esta comunidad autónoma.
Su situación en el cruce de la Ruta de la Plata por Extremadura y Andalucía, que une Andalucía y Cáceres, con la N-V que hace lo propio con Badajoz y Portugal con Madrid; su importancia histórica desde tiempo de los romanos, y sobre todo un consenso entre las dos capitales de provincia, la hicieron meritoria de este nombramiento.

Si por algo es famosa Mérida es por gran cantidad de monumentos de la época romana que existen entre sus viviendas actuales, debido a la gran importancia que tuvo cuando su nombre era Augusta Emerita, no es de extrañar que haya sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Entre otros monumentos construidos por el Imperio Romano, los imprescindibles de visitar son el Teatro y Anfiteatro, Acueducto de los Milagros, el Circo, el Templo de Diana, entre otros muchos.
El Puente romano de Mérida, según muchos autores, el el km 0 de la calzada romana que después originó la Vía de la Plata.

Por tierras de Badajoz
En una urbanización a las afueras de Los Santos de Maimona se encuentra la vivienda particular llamada el Capricho de Cotrina, su propietario es Francisco González Grajera, que simulando a la obra del Gaudí, la construyó para su hija, después que esta le dijera que quería una casa distinta de las demás, y de verdad que lo consiguió.
La población de Zafra es una de las más importantes y dinámicas de la provincia de Badajoz, a la vez que más monumental. Su principal atractivo es el Alcázar de los Duques de Feria, hoy Parador Nacional de Turismo, pero personalmente la Plaza Grande y la Plaza Chica con su espectacular ambiente y rodeadas de viviendas tradicionales, de un blanco inmaculado, son mis rincones favoritos.

Por unos kilómetros abandonamos la N-630 para conducir por la, porqué no decirlo, aburrida N-432, en la que es difícil encontrar una curva, pero en cambio muy fácil tener viento fuerte lateral.
Nos sorprende en lo alto el Castillo de Villagarcía de la Torre, edificio meramente defensivo, sin apenas ventanas ni decoraciones. A pesar de su imponente figura es difícil encontrar información.

Recién nombrada en 2025 como uno de los Pueblos más bonitos de España, la localidad de Llerena posee un basto numero de monumentos que visitar. Su zona más vital es la Plaza de España con majestuosos edificios encalados perfectamente, destacando el Ayuntamiento.
La Iglesia Nuestra Señora de la Granada ocupa un lateral de la plaza y conjuga el barroco en la parte inferior y en la superior el mudéjar, con dos pisos de galerías continuas que nos sorprenderán por su originalidad, en el pasado servían de palco para contemplar los actos que se celebraban en la plaza.

Sierra Morena, entramos en Andalucía
Una vez hallamos abandonado Llerena la carretera se vuelve fascinante, rodeada de amplias dehesas, sinuosa sin exceso y de firme bastante bueno.
Está tónica continúa cuando sobrepasemos Monesterio para continuar la N-630, que ya no abandonaremos, accediendo a Sierra Morena y a Andalucía.
Ese tramo de 60 kilómetros se convierte en quizás el más divertido de toda la Ruta de la Plata por Extremadura y Andalucía, donde podemos poner a prueba nuestra experiencia en la conducción y disfrutar al máximo, no es de extrañar que cientos de motoristas lo hagan los fin de semanas.
El primer pueblo de Andalucía es Santa Olalla del Cala, pueblo de sierra, con casas blancas, que lo atraviesa íntegramente la N-630. Esta localidad es famosa por su amplio y bien conservado Castillo árabe que se encuentra en la parte más alta, haciendo reconocible figura de la población a mucha distancia antes de llegar.

La Cuesta de la Media Fanega es famosa en la provincia de Sevilla por su pendiente, en su antiguo tramo era desesperante la subida, repleta de camiones.
Existen puntos en la subida de la Cuesta de la Media Fanega, que podemos observar los tres trazados de la N-630: el más antiguo, estrecho y con muchas curvas, que se mantuvo desde que era camino de tierra hasta finales de los 80, uno más moderno, con carril de aceleración y arcenes que es la actual N-630, y la A-66, que termina en un moderno túnel.
En la Cuesta de Media Fanega podemos encontrar el único tramo del antiguo trazado de la N-630, al menos en una distancia importante de unos 9 kilómetros, donde aun se puede circular, eso sí con un asfalto bastante deficiente.

Llegando a Sevilla, fin de la Ruta de la Plata
Ya solo nos resta terminar esta Ruta de la Plata por Extremadura y Andalucía por la N-630 en perfecto estado, pero ya sin el divertido trayecto que traíamos.
En la población de Santiponce se encuentran la ruinas de la ciudad romana de Itálica, ciudad residencial donde vivían las familias romanas más adineradas de Hispalis (Sevilla). Aquí se encuentra uno de los mejor conservados anfiteatros que existen en la actualidad.

Como toda entrada a gran ciudad, los últimos kilómetros son incomodos, con mucho tráfico. Iremos al punto final de la N-630, que no es Sevilla, sino el barrio de La Pañoleta, situado en la población de Camas, antiguo barrio de toreros, hoy excesivamente modernizado, en cuya rotonda se encuentra el punto final de la Ruta de la Plata por Extremadura y Andalucía.
Sevilla, mi ciudad, bien merece dedicarle un tiempo para visitarla. La Catedral y la Giralda, los Alcázares, el Barrio de Santa Cruz y sobre todo la Plaza de España, este para mi el más espectacular monumento, son sus imprescindibles.


